Si viéseis como mueve esas preciosas caderas al andar...si pudieseis contemplar toda su belleza sin cegaros por la luz que lleva dentro, entenderíais porque hablo así de ella, mi pequeña.
No podría dar un paso sin ella, no avanzaría en el camino de mi vida sin su iluminación, sin su apoyo, sin su comprensión, sin su dulzura, sin sus ganas de comerse la vida, si su alegría, sin su sonrisa, puf su sonrisa, esa si que es bonita, es increíble, es la tranquilidad en un día de tormenta, el sol en un día nublado, el calor en una nevada...
A la pregunta de ¿podrías vivir sin ella? responderé, si un pez no puede vivir sin el agua, si una gaviota no puede vivir sin el cielo, si una planta no puede vivir sin el sol, yo no puedo vivir sin mi oxigeno, sin lo que activa a mi corazón, sin el cielo al que me eleva, sin el calor que me da ni la luz que tiene, sin su aroma, sin su latido en mi pecho, sin sus manos en mis caderas, sin sus labios pegados a los mios. No, no puedo vivir sin ella, ella me da la estabilidad que siempre he estado buscando, y el amor que siempre me hizo falta.
Ella es mi todo y le debo la vida.
Te amo.
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